La cara de angelito es porque estaba empezando a marearme. A mí, es que el pot-pot-pot del motor siempre me produce el mismo efecto. Pero como no hay mal que cien años dure, me recuperé a la llegada (siete horas despuéssss...)
¡Ah! y "orgullo marinero"...por los cojones (se puede decir esto en el gaarito nuevo??), que le dí al patrón un ultimátum: si doblando Cap Blanc seguía chungo, media vuelta. Se libró, porque mejoró un poco la cosa.
Por lo demás, lo de siempre: en cuanto se te pasa el mareo, al día siguiente disfrutas recordando ese peassso mar que nos molió el costillar. Qué bonito estaba, de verdad.
Embat
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