Bueno, pues ya puestos, vamos a por la siguiente etapa aunque poco puedo contar. Al final, después de algún descuelgue, salimos pelados de tripulación y como el pájaro huyuyuy... barlo-sota y sin gente

Cruzamos los dedos de las manos y los pies para que no subiera el viento y la cosa funcionó... demasiado (teníamos que haber "descruzado" algún dedo

).
A partir de ahí, nos fuimos colocando para la salida y ya no recuerdo mucho más. Creo que salimos, subimos, bajamos, subimos, bajamos y cruzamos línea... no sé si por ese orden

En las catacumbas de la memoria creo recordar que salimos por la boya y no horrorosamente. La primera ceñida la defendimos no muy mal aunque, mal situados en el campo, tuvimos que prolongar el primer bordo más de lo desable. Aun así, estábamos relativamente bien, cerca de los rivales de la clase que se nos habían escapado un poco en el último bordo de la ceñida (lo hicieron mejor y nuestro trimer de mayor estaba pelín confuso... esta vez no era yo eh!)). En la bajada, recuperamos algo pero no lo suficiente (hubo alguna trasluchada que se nos atragantó, ejem... un poco

). En la segunda ceñida, el trimer de mayor seguía a lo suyo y Sailway, Cormorán y Telefónico (no recuerdo el nombre) se nos fueron a casacristo. A estas alturas ya los ánimos decaían un tanto y hasta el patrón, que normalmente es inasequible al desaliento, también tuvo su pájara con una virada sobre Borneira un tanto apretá de más

y un bordo hasta el infinito y más allá. Menos mal que se recuperó en la toma de boya, sacó el látigo de siete puntas y nos puso a andar a todos. Al final, quintos en real y, por lo que me contaron, terceros en compensado de la clase... no podemos quejarnos


