En el primer barco, un Fortuna 9, no la cambié nunca. Cuando lo vendí ya lo advertí, y llevaba 9 años.
Ahora, en el barco nuevo, se la voy a cambiar la próxima semana y será su octavo año.
Personalmente, cada vez más, creo en el mantenimiento preventivo. Y no quiero, en ciertas cosas como ésta, correr riesgos inútiles.
