Pués sí, yo también he estado en el Salón.
Ahora, COPAS:


, no para los colegas de LTB, si no para los expositores que con dos narices, han tenido la valentía de montar su stand, a pesar de los malos, malísimos augurios de crisis (que la hay, y gorda), y las "recomendaciones", -para mí, inconcebibles-, de no hacer acto de presencia por el S. N. del Infierno.
En los stand que he visitado, después de obtener la información solicitada y comprar alguna cosilla (libros, principalmente), personalmente he agradecido su asistencia al Salón, en el espíritu de no dejar apagar la llama de la Naútica en el centro de la piel de toro. Algo, que los que vivimos y padecemos este secarral, nunca debemos dejar que ocurra.
Para los interesados en la navegación "silenciosa", res; tan sólo un Albatros, un Raquero y dos Vaurien pertenecientes a la flota del CINA (Centro de Navegación de Arousa), más un Dragón -en venta- participante en los últimos JJOO.
Las grandes marcas y las de "segunda" línea (es broma), parece que han sido fieles a la "recomendación", y ni señales de vida. Lamentable.
En la "parcela" del ruido, la asistencia es bastante más numerosa, pero indudablemente menor -en cantidad y eslora-, que el año anterior.
Asociaciones, puertos deportivos, accesorios naúticos, ropa idem, seguros y el inevitable stand de cacharrines rusos, completan el panorama. Y todo en menor cantidad que años anteriores.
Algo que sí me gustó -y mucho-, fue observar la estupenda estructura metálica circular que constituía el techo cubriendo a todos los expositores. Buen trabajo de ingeniería en el Pabellón 12.
Saludos a tod@s, y copas generalizadas.
A los expositores, gracias por no dejar apagarse la llama de la Naútica en Madrid.

