En realidad, lo que nos informa realmente del estado de la goma es su aspecto , cosa que podemos hacer mirando el interior de la caja de la cola con una linterna cuando varamos el barco todos los años. La mía concretamente del año 2000 se encuentra en perfecto estado, ahora bien la mimo con esmero aplicando una gruesa capa de vaselina de farmacia, que es el alimento del caucho y lo nutre, evitando las temidas grietas.El principal peligro normalmente viene del interior, o sea del propio motor y sus aceites que resecan y resquebrajan la goma, cosa que podría solucionarse por otra parte si el fabricante las hiciera de nitrilo, resistente a los derivados del petroleo. Como quiera que sea, cuando dude de su integridad, voy a rellenar el hueco entre cola y caja con masilla de poliuretano. Un amigo así lo hizo, hace ya unos años y ahora incluso tiene menos vibraciones.

Buenos vientos cofrades