En estos momentos escribo estas líneas temblándome las manos. Hay un nuevo miembro en mi familia, se llama Cachalote como mi barco.
Antonio, mi hermano acaba de llegar a casa y me lo ha presentado. Ha entrado al salón y me ha preguntado ¿Cómo se llama tu barco? Es que no quiero meter la pata al rellenar los papeles. Dudaba… ¿Por qué? Le he preguntado. Mira, me ha entregado unas imágenes impresas en un folio.
Tiene poco más de una semana, aún no abierto los ojos, y no está destetado, con lo que solo lo he visto por fotos. Cabe en una mano de chiquitito que es. Es negro como el azabache, pero tendrá el pelo largo y rizao como yo cuando sea mayor. En el pecho luce una mancha blanca, quizá sea señal de que dentro tiene un corazón noble.
No lo podré tener en casa porque mi vieja Nell, una preciosa pitbull de ojos verdes, está muy mayor para aguantar bebés. Pero mi hermano me ha dicho, niña, es tuyo, porque todo lo que tengo es de los dos. Y ñoña me he abrazao a él llorando, qué le vamos a hacer, me ha emocionado mucho que le ponga el nombre de mi barco al nuevo bebé. Se le ha escapao a él también una lágrima mientras me llamaba tonta. Hasta mi madre que ha entrao en el salón y nos ha visto de esa guisa se ha emocionao. La familia ñoña….
Cachalote, mi nuevo morenillo es un perro de aguas español, y en una o dos semanas lo tendré en casa. Subiré fotos, lo prometo.
Joder que subidón, a veces, cuando las cosas parecen estar tan negras como el pelaje de Cachalote, aparece un destello tan blanco como la mancha que luce en el pecho. Y estos pequeños regalos son los más grandes del mundo. Algo tan simple como mi hermano haya pensao en mi y en lo que más me gusta para nombrar a su perro. ¡¡¡Y mira que es feo llamarle Cachalote a un perro!!! , pero, es la acción, es lo grande que es mi gente, lo que me tiene ahora temblando.
A pesar de que muchas veces pienso ¡¡vaya racha llevo!! Sucede que en momentos como este digo ¡carajo! Si soy una de las personas más afortunadas de la tierra por tener lo más grande del mundo, y es tanto amor alrededor…
Uffff, voy a sonarme los mocos, que me sientan fatal colgando. Necesitaba compartirlo con vosotros
