Yo creo que, en un caso como este sólo sabremos si es un buen negocio cuando quien haga la travesía regrese y nos cuente su experiencia.
Si ha aprendido mucho, trabajado lo justo y disfrutado algo de la navegación y la convivencia será un chollo por 300 Euros y el billete de avión.
Si aprende poco o nada (porque ya sepa tanto o más que los demás tripulantes), se harta de trabajar y, como acertadamente ha comentado un cofrade, se trata de un traslado en el que no puedes quitar los plásticos ni usar la cocina habrá hecho un pan como unas tortas ya que currará y, a cambio, tendrá que pagar.
Ya se verá en que queda la cosa.
