Pues finalmente estuvimos tomando unas cervezas el cofrade Alvent y el que suscribe, en un par de garitos cercanos a la Marina de Alicante. Lo peor fue saberme invitado a navegar desde las 15 h... y verme en la obligación de cumplir con la ciencia, que para eso había ido a Alicante.

Quiero destacar su cordialidad su carácter abierto desde el primer momento. Estuve muy a gusto y como muestra vale un botón.
Un sincero abrazo, Alvent, te espero en el Sur, ya sabes, por si te decides a subir el Guadalquivir, como hablamos.