Buenas, me da la impresión de que el problema es económico. Con los amarres que hay en el Mar Menor y los fondeaderos de alto pago me huelo que esta iniciativa, que no es gratis, se frena por haber empezado como proyecto auténtico deportivo y no especulativo.
Si lo hubiera presentado una construtora, con un megaproyecto, igual lo hubieran contemplado con otros ojos en pro del desarrollo y el turismo, pero al ser una necesidad de unos cuantos aficionados al mar, no hace suficiente ruido para que prospere. ( Ruido a doblones de oro

).
Al final la escusa será salvar las medusas, que están en peligro de extinción

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