Emocionante,

me ha hecho recordar hace 10 años cuando deambulé por esas tierras de frio, viento, soledad, y calor humano y amistad.
Entrañable lugar donde poder perderse de todo aquello que nos ata, y en el que solo cuentan los valores que hoy por desgracia perdemos día a día en nuestras ciudades y trabajos.
