¡Hola Esperanza!
¡Enhorabuena por esa hazaña!
¿Como no recordaros al Archibald y a ti? Varias veces os escuche en la Rueda, mientras sana envidia me corroía al saber de vuestras andanzas.
Intentare ir a alguna de las dos charlas, si las fallas me lo permiten

.
Bienvenida.