

Interesantísimo post, yo navego en solitario la mayor parte del tiempo en salidas diarias y la verdad es que al final te acabas acostumbrando y casi me gusta más que ir con tripulación sobre todo si son noveles y como he leído (muy acertadamente por ahí) te pasas el día enseñando lo mismo y sufriendo al ver que la buena voluntad de ayudar se convierte en lios para el tí.
El piloto automático ha sido para mí el descubrimiento definitivo porque gracias a él puedo realizar las maniobras con mucha más tranquilidad que antes y la clave para mí es la práctica, pese a que muchos días no apetece moverse demasiado, siempre procuro obligarme a practicar alguna maniobra como la toma de rizos, viradas, trasluchadas, gobierno sin timón, navegación sólo con foque, trimado de velas, etc.... al final el día que te hace falta reaccionar rápido es mejor tener todo esto mecanizado para no dudar, y pese a ello, muchas veces la tensión ante una situación comprometida hace que te quedes "semi-bloqueado".


saludos.