Amigo Manolo. Te lo dije en viva voz y te lo escribo aquí. Muchas horas buenas de navegación te deseo con el Calabobo pues sé que hasta que él ha llegado dónde debe estar, has pasado junto a Lourdes por muchas horas de esfuerzo, arduo trabajo e imaginación. Sabes que me ha sabido muy mal el no poder estar personalmente ahí en ese momento pero has comprobado que en espiritu hemos estado todos los de la/tu mesa. Sabes que un día me tienes que llevar a navegar con él, no sé cuando pero seguro que lo hacemos. Felicidades, y que sea por muuuuucho tiempo.
