

para todos.
a mí las incomodidades para izar me preocupan menos que las dificultades para arriar.
si la cosa se pone fea, a la hora de arriar lo que queremos es que ni bien largamos la vela se venga abajo, y mi experiencia (poca) con velas relingadas es que a veces hay que traerlas abajo "a fuerza".