Una desgracia desde luego.
Algo así, y una vez más, debería hacernos reflexionar puesto que es algo que nos puede ocurrir a cualquiera de nosotros, máxime cuando la costumbre generalizada es llevar a buen recaudo en el interior del barco nuestros chalecos y arneses
Ojalá haya suerte y aún puedan encontrarlo con vida, aunque es algo que ya perece imposible.
Salu2. Carmelo ( O L A J E )
