Originalmente publicado por nikob sexto
Hola!
Aquí va el relato del Niob sexxto cheyenne. Viene a ser como los demás pero..
Este viernes 27 de marzo a las dieciocho horas, once barcos en solitario y cuarenta en dobles tomaban la salida de Garraf en la regata La Petrolera, de 81 millas, con recorrido ida y vuelta de Garraf a la Plataforma Casablanca.
Con viento del SW de 12 nudos todos los barcos tomaron rumbo a mar. Al cabo de unos cuarenta minutos algunos veleros hicieron un bordo a tierra, los demás, incluido el Niob, seguimos al mismo rumbo. Poco a poco, el Niob fue alejándose de los demás solitarios (los A Dos salieron diez minutos después de los solitarios) y estuvo durante toda la regata por delante de toda la flota.
El viento fue bajando a 10 y a 8 nudos, y en ceñida un poquito abierta, estas son las condiciones perfectas para el Niob Sexto Cheyenne que se fue alejando cada vez más de la flota.
Cuando el viento cayó, y tal como estaba previsto, hubo un role a S y SE muy poco después. Cogí el role en el momento exacto en que se produjo y al poco el rumbo era directo a la Plataforma. Más tarde el viento fue decayendo a 4-5 nudos y rolando al Este. El niob seguía rumbo a unos tres nudos pero el viento siguió bajando a 3-4 nudos apenas. Con todo, sólo en una ocasión la velocidad del barco bajó de los dos nudos, spi arriba a un través-largo, jugando con el poco aparente que se podía crear. Detrás, la flota estaba probablemente en peor situación, y sus luces se perdían en el horizonte.
A pocas millas de la Plataforma, el viento fue rolando a norte de forma repentina, hice el bordo y fue a un largo que llegué a la Plataforma, a las cuatro y media de la mañana en primera posición. El segundo en llegar , todas clases confundidas lo hizo una hora más tarde.
La vuelta se realizaba en ceñida con viento entre 8 y 10 nudos del NNE al E, rolón pero mantenido en fuerza. Fuí haciendo bordos según rolaba el viento que durante unas horas me permitió un rumbo directo hasta unas quince millas de Garraf. En este momento habían dos barcos a la vista, a unas cuatro o cinco millas y muy a tierra. Ahí también el viento roló a NNE más a proa y preferí mantenerme alejado de la costa con un rumbo entre 60 y 90 grados. A siete millas y media de Garraf el viento , que había ido decayendo, cesó de repente. Al este se veía, por la superficie del agua, que iba a entrar el viento de nuevo, del NE. A los pocos minutos nos alcanzó, con fuerza -unos quince nudos-. Al principio me permitía rumbo directo y ligeramente abierto, y para no perder tiempo, cogí un rizo en la mayor, dejando todo el génova. Iba un poco pasado pero esperaba llegar pronto. Sin embargo el viento quedó establecido un poco más cerrado y nos obligó a ceñir a tope, llegando casi al rumbo directo. Estaba claro que debería hacer algun bordo para llegar a la linea de llegada. A media milla más o menos y ya muy cerca de las rocas, apurando al máximo, el viento aumentó de golpe a más de veinte nudos. Un bordo fallido -el piloto en modo viento ya no aguantaba- que tuve que hacer en trasluchada y dos más en ceñida pero con el génova poco cazado logré pasar justo la linea por boya a la doce y media de la mañana.
Aunque el viento roló más tarde un poco al Este, los demás barcos tuvieron que hacer más bordos para llegar, permitiendome ganar la regata con más de cuarenta minutos de ventaja en tiempo real sobre el segundo -a dos- y una hora y veinte minutos sobre el segundo solitario.
La ventaja de la ida la pude mantener en la ceñida de vuelta (el Niob no es un gran ceñidor) y el último role me favoreció.
Una regata dura y entretenida de 18 horas y media en la que sólo dormí un par o tres de minutos.
Toda la gente del Garraf se portó de maravilla, estando atentos para ayuudar al atraque, y a ofrecer unos huevos fritos con salchichas que se agradecían.
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