Lo que mas me preocupó en las seis horas y pico que tarde en volver a la bocana. No fue el que el timon casi dejara de funcionar o la helice o no tener apenas arrancada.
Sino el que al ir tan recortado de todo estaba a merced del mar. Si tan solo el tiempo hubiese cambiado en una sola cosa (hubiese rolado el viento o la marea se hubiese levantado un pelin). Me quedaba a la deriva.
Menos mal que ayer hizo un dia perfecto. Cosa poco habitual en esta zona.
