Este sábado tuve la suerte de, no sólo avistar 2 ballenas de unos 15 metros cada una, sino disfrutar casi 2 horas de su compañía.
Lugar exacto:
41º 10' 26,94" N
01º 54' 51,84" E
Íbamos navegando en una ceñida la mar de agradable, cuando de repente oímos una especie de "PPPPPPPSSSSSSSFHHHHHHhhhhhhh"
A escasos 20 metros, por babor, vemos una enorme aleta dorsal negra. Nos quedamos mudos. Tardamos unos segundos en reaccionar, pero aún con temblor de piernas, enseguida decidimos acercarnos más.
Debió gustarle la osadía, porque enseguida nos presentó a su compañera. Estuvimos haciendo bordos persiguiéndolas, y me atrevería a decir que ellas jugaban a despistarnos. De repente se sumergían y aparecían a menos de 10 metros de la popa... "PPPPPPSSSSSSSSSFFFFFFHHHHHHHHHHHHSsssshshhhhh "
La primera vez, sustaco

Pero continuamos divirtiéndonos un buen rato. Lástima que, con una escota de génova en cada mano, no tuve muchas oportunidades de hacer fotos y las pocas que hice, las saqué con el teléfono móvil y de lejos.
Las tuvimos realmente cerca a las dos. Les pudimos ver el barrigón blanco, aunque nos quedamos con las ganas de ver la típica escena de la cola de ballena en alto.

No se por qué, pero estas ballenas no hacían saltitos ni exhibiciones. Simplemente estaban ahí, "pastando", y se acercaron a curiosear.
Tardó en marcharse el temblor de piernas. Por la noche soñé con ellas. Una experiencia realmente increíble.