Siempre que ha aparecido un comentario sobre esto de los títulos y la "compra fácil" se ha organizado un cierto movimiento un tanto "hipócrita" (Con todos los perdones pedidos previamente, que lo he puesto entrecomillado).
Me explico: Empezamos a disertar sobre nuestra seguridad y la de nuestros hijos, sobre la seguridad de los demás, sobre que es fácil o difícil cumplir la absurda maraña burocrática española...y nos sale la vena del orgullo de obtener la cosa con esfuerzo personal. En fin, que nos quedamos por las ramas sin entrar a fondo en el asunto.
Yo estoy de acuerdo con la experiencia de nuestros compañeros cofrades de EEUU, y sobre lo que conozco de los ingleses. Menos burocracia, menos pagos absurdos... pero eso si, mucha más responsabilidad personal. Estoy segurísimo que aunque en EEUU sólo hay que convencer a la aseguradora, a nadie en su sano juicio se le ocurriría engañar al seguro en la declaración de experiencia. Se le caería el pelo en caso de un tener un problema. Es un pequeño detalle que nos diferencia porque estamos en un sistema de estado protector que hace lo imposible porque no nos equivoquemos...
Por todo eso, creo que los expertos jurídicos de la Taberna, deberían averiguar mas bien (para el bien de todos) si efectivamente esos títulos canadienses o de donde sean son convalidables. No basta quedarnos con eso de que que van a poner dificultades en las Capìtanías de turno. Deberíamos saber si son convalidables efectivamente o no. El resto, todo eso de la seguridad de nuestros hijos, es otra historia que no sirve a estos efectos.
Yo, que conste para que no me empapelen los puristas de la titulitis, estoy orgulloso de lo que he estudiado, de mis exámenes, de mis conocimientos, pero me parece que es una auténtica tomadura de pelo, que el sistema, y las academias que pululan alrededor, me cobren 450 € de nada por un simple papel que dice que garantiza conocimintos de unas prácticas que no pudieron hacerse por mal tiempo y que además no necesitaba porque yo ya había practicado muchas horas donde hay que practicar.



para todos.