Mi barco se llama
'ANACAONA', aunque
ya lo conté. La última princesa Tahina de la isla de Quisqueya.
Quisqueya, es la isla que hoy comparten la República Dominicana y Haiti, y la segunda en pisar Colon en su primer viaje. Allí dejó su primer asentamiento, y los Tahinos, las tribus indígenas de la isla llevaban mal el establecimiento de los españoles. Varios caciques locales se levantaron en armas contra los conquistadores, hasta que llegó Nicolás de Ovando, un sanguinario gobernador que aniquiló a los cabecillas indígenas.
Anacaona era una princesa, hermana del cacique Bohechío, que gobernó un territorio al sur de la isla, rebelándose contra los españoles, lo que le costó su vida, eso si, provocó por su bravura, belleza e inteligencia, la admiración y bastante respeto entre los españoles, hasta que murió ajusticiada, creando una fantástica leyenda a su alrededor
Su legado son numerosos poemas de transmisión oral y una figura que representa para los dominicanos el orgullo de su independencia.
Para mi, la República Dominicana es mi segunda patria, y Anacaona gobernó la provincia donde viví dos maravillosos años, San Juan de la Maguana.
Y ese nombre en mi barco tiene un poco de sueño y de destino.
