Lo que ocurre es que en la capitanía todo el mundo está conectado a la LTP y te estaban esperando...
Bueno, ahora me atrevo: la verdad es que he hecho muchas, muchísimas gestiones allí (abanderamientos, cambios de nombre, de zonas, despachos, homologaciones, etc) y, teniendo siempre en cuenta de que tratas con la Administración, el balance no es nada negativo.
Claro que uno ya tiene cierta experiencia en el trato con la Administración y, además de dejar las armas en el coche, también dejo los pantalones...
