Como soy novato total seguro, seguro, que el tema ya ha sido archidebatido en esta página,

aun así, como todavía no está ni de lejos solucionado, sino que se agrava más, esto querría decir que aún cabría denunciarlo y removerlo hasta hartarnos

. Me refiero al tema de los amarres.
Ante la crisis económica
los precios de los barcos empiezan a caer, al que le tocar vender le fastidia el hígado ver el precio al que ha de ponerlo para sacarselo de encima, al que le toca comprar se le escapan los talones de alegría, en realidad ni una cosa ni otra porque excepto alguno con la cuenta corriente hinchadita el resto tanto para vender como para comprar nos vemos en situación siempre ahogada.
Lo que estrangula todo,
lo que nos estrangula a todos sin apenas solución de oferta y demanda, de adecuar precios y hacer esfuerzos,
es el inevitable amarre, lo cual parece que no está en nuestras manos.
Es increíble que los clubs y marinas estén
llenos de embarcaciones de todas las esloras que se aburren meses y meses
paradas, sin aprovechamiento alguno, ya lo sabemos, también que
los precios del "aparcamiento" (amarre) alcancen
cifras absolutamente disparatadas, pero dicho así, disparatadas, de locos, no nos podemos acostumbrar a esa sangría, o que
las listas de espera en los clubs se manejen con criterios cuanto menos dudosos, de
amiguismo puro y duro, al mejor estilo latino, es más increíble aún, porque
escapa de toda lógica que el problema para comprar un barco sea el amarre, su precio e incluso habitualmente su disponibilidad.
Estamos hablando, no lo olvidemos de una concesión administrativa sobre dominio público, esto quiere decir que se concede bajo unas condiciones determinadas, de plazo temporal, pero también condiciones de uso y aprovechamiento.
Estamos hablando de un sector importante en el turismo y en la industria y el ocio, cuando no en el deporte, que mueve cantidades suficientes como para que se le tome en serio, que
debe tener alguna asociación o federación de propietarios de embarcaciones de recreo (lo desconozco) que machaque a nuestra Administración para que solucione sus problemas, máxime los que están enteramente en manos de las autoridades públicas. Bastaría
que la Administración regulara convenientemente el uso, condiciones y concesión de las licencias y
concesiones de amarres, y se aplicara en ello.
El problema no es solamente del que no tiene acceso a un amarre o no puede costear unos precios especulativos terribles, sino de todos, porque cambiar de puerto, vender el barco, comprar otra eslora, disfrutar simplemente de un pantalán activo con gente que hace uso de su barco, son cosas que a todos les habría de importar aunque sea de manera egoista.
Lo absurdo, hoy por hoy, ya no es armarse de valor, ahorros y buena voluntad para comprar una embarcación de 30 pies por 60.000 euros más lo que corresponda pagar sino que por amarrarla hayas de pagar una suma exorbitante, o que directamente no dispongas de un amarre, ni tu puedes vender ni yo comprar...
