Una de esas cosas de la regata fue reencontrarnos con tu energía. Contagiarnos de tu alegría, tus ganas y tu camaradería.
Y poderte dar un grito de GUAPAAA, cuando estabas arriba del escenario

recogiendo un premio que no solo era por navegar rápido, también por navegar bién. Y esa tripu se ve que navega disfrutando, bién.
Gracias Alex, hasta la próxima.
P.D.: Si convences a Clemente para dar la vuelta a nuestro mundo con escalas dime algo.