Yo también creo que es un tema de prioridades, aunque es meridianamente claro que entre mi love love y un amel 54 no hay solo prioridades. Pero para tener un velero de 22 pies no hay que ser ningún Onassis. Y pagar 130 euros de media al mes por tenerlo en el náutico tampoco. Sobre todo, si cuando llega el finde no me voy a cenar por ahí con la almiranta, si tengo un armario lleno de ropa de marca, etc. Y sobre todo, si tengo el velero para usarlo siempre que puedo y la mar lo permite. Si saliera 4 fines de semana al año sería un vicio tonto y caprichoso, pero salir un fin de semana en octubre con un frío de pelotas y en este peleón cantábrico, no tiene precio.
