Una ronda

Escribo desde San Pedro del Pinatar, en Murcia, a un tirico de piedra de mi pueblo, Cartagena, donde por primera vez llené mis ojos y mi corazón de velas y mar, que parecían tan inaccesibes como las nubes y que, ahora, me dan tanto gozo.
Las velas, la mar y los amigos que voy dejando en la estela:
Kiro: ya tengo tu teléfono; gracias y hasta Ceuta.
Guerret, Butxeta, Jadarvi y la peña toda: gracias. No os preocupeis por la cortedad del encuentro.
Qué bonito proyecto lo de la Vuelta a Mallorca sin escalas! Que todo salga bien. Gracias por la cerveza y por la compañía.
Tasmanio: Gracias por tus votos.
De la travesía, en que la Meteo fué certera, no mucho: un resto de terral por la mañana, un norte F4-5 que entró un poco atrasadillo, lo que nos vino de perlas para llegar a Pitiusas y, al salir de los Freus, un poniente pantocacero muy incómodo y la alternancia de norte y sur flojos hasta Horadada, impracticable puerto para nuestros 2,10 de calado, y por fin, Villa San Pedro, a las 22:00, para una ducha y un merecido descanso.
Por la mañana, más solo que la una, limpieza de filtros, cambio de aceite, engrase del prensaestopa... En fin, que tanto motor pasa su factura.
Próxima escala: Almería. Despues, Melilla donde, a lo mejor, se me es dada la inmensa dicha de conocer a los mentores de este antro!
Suma y sigue.