Cita:
Originalmente publicado por globalsur
creo que la distancia maxima a la que te puedes acercar a la boya de un buceador son 50 metros y lo normal es que si estas en pesca submarina y usted me lo dira porque si ha pescado sabe de lo que le digo.
si el pescador pesca en una profundidad de 30 metros el cabo que lleva en la boya sera aproximadamente de 35 metros con lo que cuando el pescador esta arriba en superficie lleva la boya a unos 35 metros de distancia suya, debido a la deriva de la boya por corrientes o viento.
saludos cofrade.  
|
Hay unas normas reglamentadas, y luego está el sentidio común , que escasea bastante.
1ºNo ir nunca solo, bucear o pescar en pareja. Un puñetero sedal que se te enreda cuando estás subiendo, y tus nervios, pueden ser tu muerte. Son como serpientes que se te enroscan.
2ºSabiendo que el sonido en el mar se propaga entre 1400/1500 m/segundo, tienes tiempo de oir a un barco y hacerte ver. De lo contrario te la juegas.
3ºAntes de subir mirar hacia arriba.
4ºLLevar boya de señalización(pepino rojo con banderola). Es corriente ver a un tipo buceando con un cabo a la cintura, en cuyo extremo lleva un bidón de 5 litros, de los anticongelante.
5ºLa seguridad debe ser de 50 metros como margen de respeto a un flotador , o a un barco con indicación de que tiene a un buceador
6ºUn pescador que pesque a 3o mts de profundidad, sería un super-serie.Lo normal está entre 5/6 y 20 mts. No hace falta bajar al averno, para encontrarte con un buen bicho que te alegre el día. Esto aquí es cada día más dificil, por la cantidad de limitaciones y sobrexplotación pesquera.
La embarcación que arrolló al buceador que cito era lenta, de eje. Y el buceador un confiado imprudente, por ir solo y no subir antes.


Lo de los buceadores/pescadores en la bocana de los puertos forman parte de los gilipollas, que si no mueren, es porque no es su día. La zona es buena por la renovación de agua y corrientes, pero tambien está llena de sedales.
Tambien hay otra suerte de gilipollas que se dedican a cruzar la bocana a nado, con el riesgo de que lo parta en dos una motora que entre a toda pastilla doblando el espigón , encontrandose al tonto en el agua.

