¡Qué noche la de aquel día! ( I I )
Hay aperitivo previo a la cena. Los saludos se han generalizado. Miguelar reparte los collarines con nuestros nicks, lo que facilita eso que tanto nos gusta, “poner caras a los nicks". Saludo a Suyay. Nada que ver con su avatar. Tiene un bonito acento argentino que no ha perdido aunque lleva muchos años en España. Suyay es una persona encantadora que tiene su barco en Tomás Maestre, como Windi.
¿Windi? ¿Dónde está Windi? No puedo irme sin saludarlo. Doy un vistazo y veo a un joven muy alto, vestido de negro…¡Ese debe ser Windi! Esta vez yo le ví primero.

Estupendo conocerles a él y a la Bruja Guanche. Tanto leerles, seguirles, conocer a su familia…Son como les había imaginado, aunque no tan alto, este Windi…
Allí estaba también Guaterlain, muy simpático, entregado como yo, a la labor de conocer a cuanta más gente mejor. Recordé lo que siempre dice Rom. Lo peor de estos encuentros es que no puedes dedicar todo el tiempo que te gustaría a conocer mejor a personas que son realmente interesantes.
A estas alturas, mis hijos y mi marido ya habían encontrado su propios interlocutores. Mi marido, con Suyay,

que con su agradable conversación nos acompañó toda la noche, incluso de vuelta al hotel, cuando el pequeño ExBallestrinque ya no aguantó despierto, a pesar de la presencia de la hija de Maite, una niña encantadora, y de sus enormes ganas de seguir esa noche especial.
Alguien me coge del brazo. ¡Rik!. A ti si te conozco, pirata. A ti te tengo ya “fichao”. Está feliz. Pero en esta crónica, Rik merece un capítulo aparte.
“Déjame ver, Rik, que acabo de ver al superpatrón de Tripusoles en ausencia de Roger Rabbit, el gran Al Tanllaui”. Todo un placer para mi poder conocerle en persona porque me divierte mucho esa forma tan especial que tiene de explicarnos las cosas. Sin querer desmitificarle, no os creáis que Al habla como escribe, pero da igual de gusto escucharle. Discrepé, eso sí. en lo de su “contraria”

. “Ya sabes, voy a ver si encuentro a mi contraria”. Su esposa es una mujer amable, agradable, estupenda, que parecía disfrutar tanto como él con aquel encuentro, en el que ambos tienen, me parece, grandes amigos, como Olivia y Prati ( que no se pierden una, tan simpáticos ellos, a los que ya he tenido el gusto de saludar en Barcelona) y los propios Natacha y Rapperrr.
Me doy media vuelta y mis ojos se posan en un nick que para mi es muy conocido porque siempre leo todo lo que escribe: “Marlow”. Un auténtico placer conocerle. Realmente es una noche especial y no ha hecho más que comenzar, porque aún no nos hemos sentado a cenar.
Maite, su marido y su hija estaban hospedados en el mismo hotel que nosotros, pero unas "gestiones", o eso nos dijeron

retrasaron algo su llegada. Mientras les esperábamos, tuvimos una grata sorpresa. ¿Quién me iba a decir que iba a conocer nada más ni nada menos que al más famoso personaje en estos momentos de La Taberna: Kike. Se nos coló en la cena con su habitual atuendo y con la excusa de que allí le iban a dar su tan deseada radio estanca para su moto náutica. Hay que reconocer que su entrada, con aquel atuendo tan…a su aire, creó conmoción en la sala.
Y seguiremos… (Será mañana porque hoy el cansancio ya está haciendo estragos en mi espalda y quedan muchísimas cosas que contar)