Gracias, la verdad es que no pasamos miedo, pero la situación se puso desagradable, pues no podíamos hacer camino... más que para irnos por donde habíamos venido... y la cosa no estaba como para eso, durante la noche, amarrados en Soller, no ha dejado de soplar un viento realmente intenso.
Mi sorpresa ha sido ver, al despertar, que durante la noche uno de los participantes ne la regata había entrado en Sóller por agotamiento de su tripulación y mala mar...



salud!!!