¡Qué noche la de aquel día! (IV)
No cabrían en todo el post los innumerables cofrades y almirantas que conocí esa noche y los que quise conocer y ya no me dió tiempo. Ya sabéis que todos tenemos nuestros "favoritos", como dice Rio Cinca, cosa normal, bien porque sean aquellos a los que leemos más, o porque estemos en la misma sintonía de lo que dicen, o porque nos conozcamos personalmente...o por lo que sea.
Pero no quiero dejarme a otro pirata tan grande como noble. Alguien a quien tenemos absolutamente identificado en el foro. Tanto, que él mismo nos puso un día todos sus datos en un post

Habréis adivinado que me refiero a Urtzi. Urtzi no se llama Urtzi, pero mira por dónde a él le gusta más Urtzi. Pues nada. A él Urtzi, y a su hija, que tiene un precioso nombre, y que tampoco le gusta el suyo, la llamaremos Totty. A ellos tuvimos oportunidad de conocerlos un poco más al día siguiente.
Y llegó el momento de sentarnos. Las mesas, rectangulares, estaban dispuestas en dos hileras, una frente a otra, a lo largo de la sala. La pena fue que esos grupos a los que me refría antes se van haciendo tan numerosos que ya no cabemos en un par de mesas. Así que aunque nos hubiera gustado mucho compartir mesa con otros cofrades, no fue posible. No obstante, estuvieron cerca, y como decía Windi, tomando nota de todo

.
Yo tuve a mi lado a Anne Bonny, toda la noche pendiente de la cámara para hacernos llegar ese video prometido, el que será, sin duda, un excelente trabajo profesional. A ratos era Peleón quien le daba un respiro en eso de filmar. A mi lado, Suyay, y frente a mí, el inigualable Kike. Junto a él, Maite

y a su otro lado, Natacha y su almirante

., muy modosito él

Al lado de Anne, Miguelar, pendiente también de todos los detalles. Y hacia el otro lado, mi almirante, Campanilla, la hija de Maite y EX-Ballestrinque, éste último buscando una esquinita donde recostarse si el sueño le vencía.
Lo que pasó en aquella mesa y las conversaciones que allí se oyeron no pueden narrarse.

Al menos yo no sé hacerlo. Es mejor que veáis el vídeo ¡¡¡Increible!!! Resultó que la "africana" Natacha, como le oí decir, tiene familia en Barcelona. Así es que un día de estos le va a tocar apuntarse a una de nuestras
trobadas. A su almirante no le digo nada, vaya a ser que me degrade.
Y hablando de degradaciones, sabed que hubo un conato de motín

con el tema de los desaparecidos sables. Pero la sublevación no prosperó. Allí estaba Natacha, otra mujer coraje, para ponerle fin con sólo unas cuantas palabras. "¡Que no! que a la que le toca ponerlos es a mí y yo tengo más cosas que hacer". Algo así vino a decir. Tema zanjado. Más claro el agua. Así que si Natacha no se ablanda (cosa que también podría ocurrir) los que reclamáis vuestros derechos tendréis que continuar escribe que te escribe para acumular esas calaverillas o lo que sea que ahora os ponen a los "master".
No sé si era en los postres. El caso es que sir Torrelacho cogió el micrófono e inició lo que sería un auténtico espectáculo, digno de escenarios de lujo. Y yo que creía que sir Torrelacho tenía 101 años y se envolvía en una siniestra capa...
Luego os lo explico...