Hago nueva entrega del viaje del Cibeles.
Que lo disfruten y les sea ùtil.
Saludos.
Ya ni sé desde dónde os escribí la última vez,pero vergüenza me dá de que haya pasado tanto tiempo;claro que tengo un atenuante y es que Rio es algo espectacular y desde que llegamos no tenemos un minuto de respiro.
Llegamos a Vitoria con ganas de ciudad y lo cierto es que nos sorprendió su enclave,como casi todos los puertos de Brasil,en desembocaduras de rios o magníficas bahías llenas de islas.
Estuvimos en el Club Náutico,el único lugar donde se puede estar y que tiene la gentileza de darte 3 días de cortesía en el muelle y que aprovechamos para lavar y dejar el barco al día.La idea era estar 3 o 4 días pero se metió un Sur que nos mantuvo una semana y que por suerte nos pilló allí,que teníamos entretenimiento

iscina,Wifi,super y está en el centro de la ciudad;un lujo por 2 euritos/persona/día.
Como todo lo bueno se acaba,llegó “la ventana”que nos permitió llegar por los pelos a Búzios antes de que apareciera de nuevo otro Sur y a motor nos hicimos las 36 horas que tardamos en llegar¡¡Que paliza!!.
Búzios es un lugar privilegiado para estar fondeado.Tambien tiene su Club Náutico,como todo lugar que se precie pero aquí no parece que les gusten los barcos de tránsito y sus condiciones para estar en boya,porque pantalanes no hay,son:que te gastes en su Restaurante 7 euritos/persona/día y ellos te dan el desayuno y la comida.No es que sea mal negocio pero fastidia que te condicionen dónde tienes que comer,así es que estuvimos al fondeo tan ricamente y comíamos pescado que le comprábamos a los pescadores por muy poco dinero.
Y allí pasamos toda la S.Santa ya que el Sur se hizo fuerte y el siguiente tramo hasta Rio era de 90 millas que no nos apetecía tener que hacerlo con el viento de proa.Y esperar tampoco era tan malo porque aquí veranea la oligarquía brasileña y todo lo que encuentras:tiendas,restaurantes,viviendas…todo es de diseño.¡hasta una discoteca “Pacha”!.
Nos hicimos un viajecito en ómnibus,como dicen ellos,hasta Cabo Frio y se notaba que aunque igualmente magnífico en cuanto a playas,el ambiente era diferente.
Y así se nos fueron pasando los días,que no se ni cuantos,pero más de una semana,hasta que se nos volvió a abrir otra ventana y salimos despedidos por ella,sin viento pero contentos de no tenerlo de proa y ya vamos acostumbrándonos a llegar a motor a todos los sitios.
Por suerte,la gran marejada que tuvo cerrada la playa de Ipanema y Copacabana cuando la Volvo Ocean Race estaba en Rio(y nosotros en Búzios),ya se había apaciguado y las olas,aunque altas eran suaves y fáciles de tomar,por lo que lo único que había que vigilar eran las plataformas petrolíferas,que salpican la costa y a las que,después de subir el Mar Rojo y pasarlas haciendo “slalon”ya les pierdes el miedo.
Ya se sabe que la costa de Brasil no es dada a mucho viento pero ésta temporada,el que no tenga un buen motor lo tiene difícil.
Salimos al mediodía contando con llegar de amanecida a Rio,son 90 millas.Queríamos entrar en la Bahía de Guanabara y ver el Pan de Azucar sin tener que adivinarlo pero lo nuestro,una vez más,es la noche y por más que amainábamos tuvimos que hacer tiempo delante de las islas Maricás hasta que salió el sol y entonces SI.
Hicimos una bonita entrada,con cielo azul y toda la panorámica de montañas espectaculares bordeando la bahía;como siempre soñamos hacerlo.Hay que comprender que “los cariocas”esten tan orgullosos de serlo porque es inigualable el espectáculo.
Julio echó el bote al agua y se fue remando para hacer la foto en la que estoy en la popa,con el Pan de Azucar al fondo.Hay 18 años de diferencia con la otra,en la que se vé Salvador de Bahía y el “Cibeles” está cada vez más bonito.
Pues bien,hoy hace 11 días que llegamos,estamos en Niteroi,en el Club Naval de Charitas,donde tambien tienen la cortesía de darte 3 días a 5 E. y el resto a 10,que no está mal para ser Rio.Gloria y Botafogo estan fuera de presupuesto y desde Charitas hay servicio de catamaranes que te ponen en el centro de Rio en 10 mtos.
Tambien han tenido la gentileza de pedirnos que diéramos una charla sobre nuestras experiencias navegando;ya ves,algo que a nadie le interesó en España.Hicimos una selección de fotos y en el cine privado del Club,que es de los militares,dimos nuestra “Palestra”,como ellos le llaman.Nadie es profeta en su tierra.
Nuestro vecino de pantalón es un Endurance 35,de un madrileño valencianizado que navega en solitario desde Bahía,con algún que otro problema de motor y aunque pocos,nos juntamos 5 barcos transeúntes:Todos son franceses y todos van para Argentina.Esto es otro mundo.
Pensamos salir el sábado porque aun nos quedan algunas cosas por ver;ya os contaré.No nos vamos de aquí hasta tener el catálogo completo.
Os mando unas fotos,aunque en vivo es impresionante.
Nuestro siguiente paso es llegar a Angra y allí quedarnos hasta ver si es verdad que hay 360 islas.Tenemos para largo…
Abrazos para los dos Julio y Maribel