Vamos a ver, queridos cofrades.
Este mensaje va para todos menos para una que, inevitablemente, lo va a leer. Y ya que no lo dice ella, lo diré yo.
Polen es una persona con un enorme orgullo que pasea con ídem.
Está agotada por la situación pero, por su orgullo y sus ganas de hacer bien las cosas (por ejemplo, que no circulen los datos de personas, números de cuentas, etc), no va a delegar en nadie, aunque hemos sido muchos los que le hemos ofrecido echarle una mano. Y no lo hará aunque le vaya la vida en ello.
Como ella es mayorcita, ya sabrá lo que hace. Yo no lo apruebo pero, como siempre, las reacciones humanas son imprevisibles y, sobre todo, se han de basar en la libertad individual de cada uno.
¿Qué es lo que le quema a nuestra querida Polen? Básicamente, no estar a la altura de lo que le gustaría poder dar. Pero también le escuece que hay muchos cofrades que ya han recibido el premio de lotería en su cuenta y no dicen nada. ¿Es justo que lo hayan recibido? Sin duda. ¿Es cortés que no lo agradezcan? NO.
Y con este hilo da la sensación de que no ha devuelto a nadie la pasta, cuando a ella el dinero le está quemando en las manos.
En mi opinión, ha elegido un modo de devolverlo inadecuado, pues los bancos existen para eso y vale más el tiempo y la salud de una persona que la comisión que te puede cobrar el banco que, además, creo que a nadie le importaría que se la descontaran. Pero ella es asín, qué le vamos a hacer.
Es normal que los que no habéis recibido el premio lo hagáis notar. Pero no lo es que no lo hagan los que sí lo han recibido.
Y, con todo este ladrillo, tomaos unas

, que corren de mi cuenta.