Difícil no ser feliz en estas circonstancias!!!
Pero no sabía todavía lo que me esparaba al final del viaje.
Tanto para mi compañero como para mi, la meta del viaje era la trave en sí. El Caribe, al principio, no era mucho más que lo que nos encontraríamos allí una vez llegados a nuestro destino. Nos hacía ilusión, sí, claro, pero sin más... Temíamos quedar decepcionados.
Y en lugar de los trillados tópicos turísticos que esperábamos encontrar, descubrimos un montón de joyas que nos fueron maravillando a medida que bajábamos hacia el sur.
Pero eso es otra historia. Os la contaré en mayo, prometido.
Muchas gracias a todos por vuestras palabras!!!


