Cita:
Originalmente publicado por Albatros
Si lo ideal seria eso y muchas otras cosas, pero hay un mundo ideal y otro real, lo importante es adaptarnos al mundo real, entonces se aplica,: "Mas vale solo que mal acompanado" y si consigues ademas disfrutarlo plenamente, mejor. Yo no puedo pensar en lo ideal, solo puedo pensar en lo que esta a mi alcance.
Tengo mi frase favorita. "Se feliz por lo que tienes y no infeliz por lo que no tienes"
Por el momento no necesitaria navegar en solitario, entonces no tengo planeado hacerlo, pero si las circunstancias me obligan, lo hare y muy feliz de hacerlo.
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Cierto, idealizar demasiado puede hacer que nos demos de bruces con la realidad. Nada más acabar el PER y sin más experiencia naútica que las contadísimas prácticas del curso me compré mi barco, al día siguiente de examinarme y sin saber siquiera si había aprobado. ¿Por qué? Porque lo que tenía clarísimo es que quería seguir navegando y no quería depender de nadie.
Lo idílico tener aventuras con personas expertas, conocer barcos, hacer muchas travesías antes de comprar. ¿La realidad? que lo único que tenía fijo era a mi misma.
El 90% de las veces salgo sola. La 1ª vez fue un reto, necesitaba concienciarme de que estaba sola y que muchas veces que me apeteciera salir con alguien no tendría compañía. La gran mayoría de las veces salgo en solitario porque quiero, es el mejor modo que conozco de desconectar del mundo al 100%, otras me apetecería salir con alguien, porque estoy cansada o lesionada o simplemente porque apetece un fondeo y buena compañía para esas gratas charlas en la bañera, pero... nadie puede o le apetece. La vela no es una afición que le llene a todo el mundo, y si quisiera ser dominguera de verano con toldito y fondeo no me habría comprado un velero.
La suerte es que salí esa primera vez en soledad y... me enganchó. Las sensaciones no son las mismas navegando en compañía que en solitario, al menos para mi es muy distinto. Si hace buen tiempo disfruto más que nunca de esas sensaciones tantas veces idealizadas. Si tengo problemas me engancha mucho más, pues es un reto, una especie de superación y un aprendizaje forzado. Y llego a puerto agotada, con miedo aún y digo... ¡ole mi moño que yo sola he podido! y hace que menos quiera compañía.
Recuerdo cuando me compré el barco y salí por 1ª vez en él, muchos cofrades me dijeron en la anterior taberna que ya vería si salía sola como enganchaba, ¡¡qué razón tenían!!
ONE: yo me enrollo más que tu
