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Antiguo 02-05-2009, 23:28
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Sergyfox Sergyfox esta desconectado
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Predeterminado Re: La soledad y el aislamiento a bordo.

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Originalmente publicado por ONE Ver mensaje
Creo que debemos diferenciar lo que es una singladura en solitario, de unos pocos dias o si me apurais menos de una semana...a estar dos o tres semanas sin tocar tierra o vivir solitario en la mar.

Parece lo mismo pero no lo es, siempre desde un punto de vista de la intensidad de la sensación de soledad...

Soy motero y tambien he recorrido ,solo, zonas...y a veces la monotonía de las curvas y el paisaje te recuerda a la monotonía cambiante del mar. La largas horas concentrado y ensimismado dentro de tu casco...te hace generar una intensa sensación de estar "contigo" unicamente. Te oyes hasta respirar. Esa comparación la he hecho en zonas de montaña....que paradoja.

Pero también he vivido la sensación de máxima soledad alguna vez en mi vida...y esa sensación que se acrecenta por la dificultad de los elementos que te rodean y la lejanía que intuyes para recibir,por ejemplo, ayuda. No hay nadie. Esa sensación es dificil tenerla en muchos sitios...quizá en los desiertos, en las mas altas cumbres y en el medio del mar.No tiene nada que ver con lo de la moto, donde te bajas y hablas con un lugareño.

Un problema de cualquier índole...se acrecienta si estas lejos de todos.

Te llegas a creer que existe solo tu...y depende como te lleves contigo..lo pasarás mejor o peor. A veces ves otro barco y tienes la sensación que alguien se mete en tu mundo.....

Entras en un estado de "recogimiento" sensorial estando pendiente de todo lo que te rodea y te acoplas al medio....sabiendo que tu eres el ser mas importante que tienes cerca para ayudarte. Esa sensación de completa marinización es la que puede transformar a ciertas personas como transformó a Moitessier o a otros. Es cuestión de valores y fortaleza mental.

Otros van al Tibet...y se quedan enganchados con su cultura...

Desde mi punto de vista tiene encanto...pero a veces resulta tediosa...., porque aparte de disfrutar el viaje disfrutas con la llegada y disfrutas compartiendo. Es cuestión de carácteres. Si viajas solo es dificil compartir sensaciones y eso...he llegado a la conclusión que no me acaba de llenar. Me ha pasado ver algo solo..y no poder compartir....Creo que os habrá pasado a muchos.

Ya dije en otro hilo que la soledad, la alegría, la paz, la felicidad....y los paraisos están dentro de ti. Si eres feliz sentado en un parque viendo pasar a la gente..lo será en medio del mar viendo pasar olas.....

Bueno...perdón por el rollo.

Saludos

Tienes toda la razón del mundo, por muy perdido que estes, sabes que siempre encontraras a alguien.

Durante un tiempo tuve miedo por que me empezaba a gustar demasiado la soledad, veia lo que queria, iba donde queria, nada ni nadie me lo impedia, una vez que te atreves a lanzarte en solitario ya nadie te puede parar., pero a pesar de todo no era feliz completamente, me faltaba el compartir, disfrutar junto a los demas de lo visto y lo sentido.


Cómo llenarte, soledad,
sino contigo misma...

De niño, entre las pobres guaridas de la tierra,
quieto en ángulo oscuro,
buscaba en ti, encendida guirnalda,
mis auroras futuras y furtivos nocturnos,
y en ti los vislumbraba,
naturales y exactos, también libres y fieles,
a semejanza mía,
a semejanza tuya, eterna soledad.

Me perdí luego por la tierra injusta
como quien busca amigos o ignorados amantes;
diverso con el mundo,
fui luz serena y anhelo desbocado,
y en la lluvia sombría o en el sol evidente
quería una verdad que a ti te traicionase,
olvidando en mi afán
cómo las alas fugitivas su propia nube crean.

Y al velarse a mis ojos
con nubes sobre nubes de otoño desbordado
la luz de aquellos días en ti misma entrevistos,
te negué por bien poco;
por menudos amores ni ciertos ni fingidos,
por quietas amistades de sillón y de gesto,
por un nombre de reducida cola en un mundo fantasma,
por los viejos placeres prohibidos
como los permitidos nauseabundos,
útiles solamente para el elegante salón susurrado,
en bocas de mentira y palabras de hielo.

Por ti me encuentro ahora el eco de la antigua persona
que yo fui,
que yo mismo manché con aquellas juveniles traiciones;
por ti me encuentro ahora, constelados hallazgos,
limpios de otro deseo,
el sol, mi dios, la noche rumorosa,
la lluvia, intimidad de siempre,
el bosque y su alentar pagano,
el mar, el mar como su nombre hermoso;
y sobre todo ellos,
cuerpo oscuro y esbelto,
te encuentro a ti, tú, soledad tan mía,
y tú me das fuerza y debilidad
como el ave cansada los brazos de la piedra.

Acodado al balcón miro insaciable el oleaje,
oigo sus oscuras imprecaciones,
contemplo sus blancas caricias;
y erguido desde cuna vigilante
soy en la noche un diamante que gira advirtiendo a los hombres,
por quienes vivo, aún cuando no los vea;
y así, lejos de ellos,
ya olvidados sus nombres, los amo en muchedumbres,
roncas y violentas como el mar, mi morada,
puras ante la espera de una revolución ardiente
o rendidas y dóciles, como el mar sabe serlo
cuando toca la hora de reposo que su fuerza conquista.

Tú, verdad solitaria,
transparente pasión, mi soledad de siempre,
eres inmenso abrazo;
el sol, el mar,
la oscuridad, la estepa,
el hombre y su deseo,
la airada muchedumbre,
¿qué son sino tú misma?

Por ti, mi soledad, los busqué un día;
en ti, mi soledad, los amo ahora.
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berrincha (05-05-2009), werke (03-05-2009)