Re: La soledad y el aislamiento a bordo.
Cofrades.
Estupendas aportaciones. Creo que casi todos coincidimos en lo fundamental, las diferencias son mínimas.
Muchos navegantes solitarios han partido con la idea de no volver o no hacerlo en mucho tiempo y al final lo han hecho. Pienso en navegantes que todos tenemos en mente y que han escrito bonitas páginas sobre los motivos que los empujaron a zarpar. Pero volvieron. También pienso en aquella familia vasca que tras muchos años con los críos a bordo se dieron cuenta que ya no tenía sentido seguir navegando, y también volvieron, con los niños convertidos en adultos. En fin, parece claro por un motivo u otro siempre se acaba volviendo.
Slocum, Dumas, Villar, Moitessier... todos lo hicieron. (Por no hablar del insisgne Marco Polo, que regresó a casa tras estar triscando por ahí durante 25 años).
Muchos navegantes solitarios de hoy en día están en permanente contacto con su mundo terrícola a través de blogs y páginas de internet, que es el medio más rápido y masivo de comunicación. Y leyendo alguna bitácora cibernética he comprobado que sus ganas de estar en "sociedad", de romper el aislamiento y estar en contacto permanente eran muchas. No diré que lo hagan para poder contarlo y esa sea su única motivación, imagino que los habrá, como hay de todo en todas partes, pero no me refiero a ellos.
Indiscutiblemente el hombre es un animal social y necesita relacionarse. Creo que es bueno huir de los excesos y que es enriquecedor probar experiencias variadas a lo largo de la vida. Y, efectivamente, el aislamiento forzado u obligatorio no tiene nada de romántico.
Y respecto al uso, y al abuso del alcohol, habéis dado en el clavo, en mi opinión.
Mis felicitaciones.
Es curioso comprobar como un foro, sea éste o cualquier otro, acaba reuniendo a gente tan afín, tan cercana y tan distante a la vez. Y es una gozada poder leer testimonios como los vuestros, tan íntimos como sinceros.
Mis respetos.
|