Anécdota que me contarón en una escuela de negocios, hace años cuando hice un curso, no se si era verdad o pura invención.
El padre del actual presidente del Banco de Santander, don Emilio Botín padre, hombre de fuertes covicciones religiosas, cumplía con la obligación de la misa dominical en la misma iglesia siempre.
A la salida de la iglesia siempre había un mendigo que le pedía limosna.
-Una limosna, don Emilio, por el amor de Díos,
Don Emilio pasaba por delante del mendigo, y sin inmutarse continuaba su camino, sin darle al mendigo nada.
Asi se vé que trancurría misa tras misa, sin recibir el mendigo ninguna ayuda por parte de Don Emilio Botín.
Hasta que un día el mendigo le volvió a pedir ayuda a Don Emilio.
-Una ayuda don Emilio, por el amor de Díos y de la Virgen María, le dijo esa vez el mendigo.
En eso que Don Emilio se para se gira hacia el mendigo, y mientras sacaba unas monedas del bolsillo para darselas, le suelta.
- Así sí, con dos avalistas no hay problema.
Y don Emilio continuó su camino.
Verdad o Mentira, no lo sé, pero esta claro que para tratar con los bancos si no tienes avalistas no lograrás nada.
