Será por todas estas movidas de reglamentación que cada día me gustan menos las regatas, las de altura todavía, pero las de "palos" ya ni me acerco.
Perdonen mi "tontez", pero me vería incapaz de orzarle a nadie si con eso creara un consiguiente jaleo y riesgo en el otro barco. Sí, sí, ya lo sé, soy idiota, lo sé.
(con esto me acabo de crucificar, ahora tengo claro que no voy a llevar la caña del Alinghi

)
