Más leña al fuego, je je!
A mi me encanta el JOD.
Si no fuera porque el Lehman Brothers (más bien el Espirito Santo) me ventiló parte de mis ahorrillos y hasta dentro de dos años -y recuperación de la bolsa mediante- no los vuelvo a ver, ya estaba negociando el tema (aún así no te confíes porque sólo hace falta que me empujen un poquito o se me anime el cuñao).
En Vigo hay unos cuantos y nos peleamos con ellos a menudo. Como te cuentan, ciñendo sólo se defienden (nosotros también) pero en rumbos un poco más abiertos ya andan que se las pelan y en portantes son temibles (nosotros más

). En cuanto sube el viento ya tenemos poco que hacer. Aguantan trapo muy bien y pasan ola que da gusto. Aun así, verlos por popa también tiene su aquel...


