Originalmente publicado por contrabandeiro
Hola,
Tan sólo añadir una opinión a las expuestas por los cofrades:
ósmosis es la palabra maldita en los barcos, y a veces no entiendo porqué. Y me explico: en las condiciones normales en las que navegamos el 90% de los mortales, es muy difícil que un barco se llegue a deslaminar por unas cuantas burbujas. Si lo pones un mes seguido a dar pantocazos en ceñida pues sí, pero amarrado en puerto y saliendo los domingos, crucerito en vaciones y tal, no tiene que pasar nada. Porque tenga ósmosis, no te lo vas a encontrar "desintegrado" en el pantalán. Creo que en un barco viejo, hay cosas que te pueden fastidiar más el día a día: las goteras, el motor, acastillaje que va rompiendo...Hay que tener claro que arreglas una cosa y se rompen tres.
Estamos hablando de barcos viejos, y de unos precios muy bajos. Un tratamiento puede suponer el 25% del precio del barco, por lo que no me parece rentable. Y que decir del tiempo que se pierde. Creo que es mejor saber lo que compras y vigilarlo, teniendo en cuenta lo que has pagado por él, y que mientras haya música, se sigue bailando. Es como comprar un coche viejo: lo uso hasta que rompa.Y ojo, que el barco no va a romper.
Creo que pensar en un barco eterno, siendo la primera compra, es equivocado. Lo mejor es meterse en algo que se pueda mantener sin esfuerzo, y amortizarlo en pocos años, sin agobiarse demasiado porque entre agua por todas partes, el motor tosa, etc... Es un barco para lo que es: aprender a navegar, hacer chapuzas sin que nos de miedo estropear algo carísimo, y ver si el tema nos gusta. Cuando queramos pasar a otro, con la experiencia sabremos valorar lo que queremos, y no nos importará "casi regalar" el viejo, pues la inversión se habrá visto amortizada con la experiencia.
Un saludo
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