Cita:
Originalmente publicado por Crimilda
No sé por qué, pero esto me recuerda Rousseau y su buen salvaje, pero yo creo que no es oro todo lo que reluce. Si encuentro entre mis libros uno, "Ébano" -me parece-, que escribió un periodista polaco, de nombre endiablado (algo así como capucinski), te voy a poner unos párrafos para que veas que los hombres del tercer mundo no son ángeles tampoco. El ser más o menos generoso, más o menos humano, yo creo que tampoco tiene que ver sólo con pertenecer al primer o tercer mundo.
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De hecho parece que la gente del tercer mundo huye más al primero que los del primero al tercero. Cuando le cuentas este tipo de pensamiento "occidental" a alguien del tercer mundo, le da la risa. Y yo soy de los que tiene tentaciones periódicas de huir al tercer mundo, pero con un buen trabajo para mantener "bien" a mi familia. Estas cosas son muy complejas.
Pero creo que Goneva está en lo cierto cuando afirma que el colega de Barceló no se habría setido aturdido llegando a un país del tercer mundo, seguramente porque ese país es mucho más parecido a lo que él busca cuando se embarca. Eso sí, el país que describe yo no lo conozco.