Vaya por Dios , Polen!
Antiguamente había en las alcobas unos recipientes para tales menesteres. Todavía los sigue habiendo en algunas casas.Soy testigo.Cuando empezaba en ésto del arte médico e iba a visitar pagué la novatada: al ir a reconocer al doliente en el lecho le arreé un puntapié al receptáculo mingitorio derramando éste parte de su contenido en mi zapato.¡Cosa más asquerosa!
En fin , ya no me ha vuelto a pasar



Espero que te mejores y aceptes que ya no eres Jane la de Tarzán.
