Tengo un amigo marino jubilado que dice que las islas no les gustan a los navegantes, que son la ilusión de turistas y viajeros a los que les gusta el mar para verlo desde tierra, o desde la isla. A los marinos no les llega el momento de zarpar tras pasar poco tiempo en la isla.
Los barcos veleros son plasticamente muy atractivos, algunos de nosotros nos iniciamos por esa atracción, nos entraron por los ojos. Esto le sucede a mucha gente pero sólo alguna descubre el placer de moverse con el viento, la adrenalina de las grandes olas, el lento discurir del tiempo en las ventolinas.
Otros van rápido, llegan antes a la isla y luego se aburren

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algunos vamos, despacio, por el placer de ir, no de llegar.
Bob