Bueno, pues ya estamos por casa

. Espero que a lo largo de esta semana podamos ir recuperándonos de tan magno acontecimiento. Muchas gracias a Urtzi e Ida por hacernos sentir todo el fin de semana como en casa, y como buenos pastores, conseguir que ninguna oveja se les perdiese por el campo. Ahora estamos demasiado cansados como para poder pensar en la del próximo año, pero ya llegará.
Un saludo.