Era mi bautismo como caña en una regata, y para eso la tengo que hacer en solitario.
La salida no estuvo mal. Busqué la zona de la baliza, ya que veía más viento en el centro de la Ría que pegado al espigón.
Ahí sucedió un poltergeist. De repente, el Pitufo y el Alaska, con mucha menos eslora, me pasan por barlo sin despeinarse. Al menos esto sirvió para que Roberto me sacara alguna foto. Medio desesperado, en cuanto quedo libre del Alaska para virar lo hago, y ahí volví a arrancar. Supongo que sería algo colgando en la orza o el timón.
La ceñida no fue mal, recuperando bastantes puestos. Voy de los primeros del segundo pelotón (ya se había roto la regata en dos grupos más o menos claros).
Virar desmarque y arriba el spi. Todo con mucho cuidado, para evitar pollos (aunque eso hace que pierda tiempo). Los de a dos, que salieran 5 minutos antes, buscaron todos el irse pegados a tierra. Yo sigo viendo el viento por el centro, y me sale bien, ya que me voy del segundo grupo y me uno al primero.
El viento empieza a caer, y veo que hay virazón por proa. Como había poco viento, intento recoger el spi en la bolsa para tenerlo ya listo. Lo consigo, pero pierdo un tiempo precioso, con lo que se me vuelven a escapar una buena parte de la flota. Sigo en cola del primer grupo.
Primer apunte: las escotas se traban en las poleas de reenvío

. Cada virada es una cagada.
Llego a Subrido, y ahí, con el través tan cerrado, no se me ocurre dar spi, y sigo recuperando puestos en la regata, llegando a ponerme en la popa del Deep Blue. Y ahí me perdieron las prisas. Tengo la maniobra del spi por la banda contraria, y me pongo a prepararlo todo para la izada. Resultado: me despisto, el Deep se escapa y otros barcos que había pasado me vuelven a adelantar.
Viro Bondaña y arriba el spi de nuevo. Todo va bien, vuelvo a recuperar, hasta que llega la trasluchada.
Segundo apunte: hay que seguir practicando las trasluchadas. Tardé un mundo en hacerla. La nueva braza dio una vuelta en el tangón, con lo que tuve que volver al palo para quitarla. Probé el sistema de mayor al centro, pero no me convenció. Al final, cuando todo estaba ya en su sitio (bueno, todo menos mis rodillas, que a esas alturas ya estaban adormecidas de los golpes que llevaban) tengo Tofiño encima y toca arriar. Suelto braza de golpe (la verdad, es que el ruido contra el stay del tangón duele), empiezo a recoger, pero con la vuelta en el winche de la driza me cuesta horrores arriar. Coloco todo justo a unos 10m de Tofiño. El cámara que estaba grabando desde encima debió pensar que era un Kamikaze que quería hundir el barco contra las piedras.
Ceñida de nuevo hasta Subrido. Mi referencia es el Furaventos, con el que fui haciendo la mayor parte de la regata. Hago mucha más proa y recorto bastante, tanto que llegamos a Subrido prácticamente juntos (gracias a Dios solo hubo 2 viradas, con lo que las maniobras horrorosas fueron menos). Través de nuevo y vuelvo a adelantarle. Y, a volver a tropezar otra vez.
Me pongo a preparar la maniobra del spi, con lo que solo consigo terminar de destrozarme las rodillas (habría que hacer un estudio de por qué siempre te das el golpe en el mismo punto del cuerpo en distintas partes del barco

) y que el Furaventos vuelva a pasarme.
Al llegar a Bondaña ya no tenía fuerzas ni ganas de izar el spi de nuevo. Además había altas probabilidades que entrara un chubasco, cosa poco conveniente en solitario y con 100m2 de spi.
Pero, a mitad de tramo, el viento baja un poco y me vuelve a entrar "la locura". Problema, la maniobra, como Murphy ya había explicado, siempre en la banda contraria. Y otra vez a perder todo lo ganado intentando hacer una maniobra que acabó de dejarme sin rodillas (no he pegado ojo en toda la noche del dolor que tenía).
Al final, entrando con génova y mayor, pero acabando mi primera regata como patrón.
El resultado cuenta poco, pero cumplí mis objetivos: no romper nada (las rodillas están machacadas, pero a rotura no llegó

) y no acabar el último. 5º de 6 en la categoría y 9º de 12 en la general.
Siendo la primera, con un barco sin medir (con lo que tenía una penalización del 5%), con un génova que pasa por encima de los guardamancebos, con la clavada de la salida, las maniobras penosas,... moderada satisfacción.
