Re: Critica A La Marina De Recreo
En ocasiones, los árboles no dejan ver el bosque.
De la lectura de estas intervenciones deduzco que la marina deportiva española es insegura y torpe. Eso justifica que las autoridades la acosen cargándola con obligaciones de seguridad que se traduce en limpiar los bolsillos de los navegantes deportivos. No hay límites en la seguridad y ya me veo en la bañera de mi bañera, vestido de buzo homologado con un cohete homologado en el trasero que me proyectará a mi puerto de origen en caso de emergencia. Todo con revisión homologada mensual.
Si la solución está en esa línea, ¿por qué sigue habiendo accidentes, con tanta seguridad homologada que nos ahoga? ¿Nos falta preparación? ¿Somos lerdos de naturaleza?
Porque una cosa es evidente, en el resto del mundo civilizado parece que todo funciona, sin homologaciones, sin PER’s ni PY’s ni Almirantes de Yate.
¿Somos diferentes al resto del mundo civilizado? ¿No será que lo diferente - y un lastre -, es el paternalismo chupóptero de nuestra Administración y la soberbia de sus funcionarios felpudos que asesoran a los políticos lo que quieren oír?
Porque una estadística no es nada sin un contexto. Elaborar una estadística es muy fácil – el más mediocre la realiza -, pero determinar el contexto es de profesionales de calidad. La incompetencia en elaborar el contexto en España nos lleva a la conclusión, en nuestro caso, de que los navegantes deportivos españoles somos más cerriles que los del resto del mundo y que la única forma de corregirnos es agobiarnos con impuestos y obligaciones. Soluciones absurdas fruto de un nivel profesional de la Administración que está bajo cero.
La situación de la flota deportiva española es fruto de una absoluta incompetencia y espíritu pelotillero de los técnicos de la Administración y de las torpes – cuando no corruptas – decisiones de políticos de aluvión mal asesorados.
Pido pendón si he ofendido a alguien, pues no era mi intención, y reconozco que mi opinión está influenciada por los atropellos que sufrimos en la más trágica indefensión.
¡Tabernero!, líquidas para todos y ración doble de fartons para Colt Cabrera.
__________________
|