y como corresponde, tiro la primera piedra.
desde siempre me gusta mucho pescar (o tratar de ) y aprovechaba toda ocasión para salir en companía de cuanto amigo con barco encontraba a mano. como la enorme mayoría de los pescadores, todos tractoristas. y la única molestia para disfrutar del mar a gusto era el ruido del motor y el olor del escape. así, sin ninguna pretensión deportiva, la primera vez que me subí a un bicho de esos con trapos arriba que no hacen ruido (o hacen otros ruidos mucho más lindos) me enamoré pa siempre.
y eso fue el principio de todo.


y buenos vientos.