Pena estar tan lejos. Recuerdo con cariño cuando se retransmitió por Tv la llegada, toda la familia reunida de madrugada frente a la tele, yo era un mico. Me impresionó muchísimo, y desde aquel día miré de forma diferente a la luna. Hoy mi muñeca izquierda me recuerda esa gesta cada vez que miro la hora, aquellos inmensos relojes ceñidos con aquellas extrañas correas de velcro...
Ya quisiera poder asistir...

