El verano pasado paramos en Almerimar a repostar (tras una travesía desde Cádiz con temporal de levante incluido). Unos tripulantes bajaron a hacer unas compras y algunas gestiones. El marinero dijo que pasada media hora en el muelle de espera habría que pagar así que cogí y me puse a dar vueltas por la dársena hasta que los tripulantes terminaron.
Cuando me acerqué al muello a embarcarlos el marinero me dijo que tenía que pagar de todas formas (aunque no hubiera estado atracado


). Dije que vale que inmediatamente iba a la torre a pagar allí y a poner una reclamación. Entonces cambió de idea y me dijo que bueno, que tampoco merecía la pena molestar a los de la torre.
Demostró ser bastante torpe porque yo soy de los que por cosillas así suelo darle alguna propina al marinero (mayor por cierto de lo que me dijo que habría que pagar) que por supuesto perdió por "listillo".