En mi zona son un incordio, por más que busques un buen ángulo no te libras de pantocazos y es una tras otra, llega a cansar con rumbo en contra; y con rumbo a favor también te dan palizón, termina uno medio mareado como se ha dicho.
Cuando hice las prácticas en Cádiz y saliamos con el barco era una gozada tanto subir como bajar esas olas. No hay color. Espaciadas, las ves venir y te da tiempo a prepararte.
Saliendo de la Bahia de Algeciras con ponientito bueno es como subirse a un toro mecánico, sabes a lo que te expones, y uno tiene muchas ganas, pero llega un momento en el que si es para dar un paseo te termina cansando un poco.
Saludos y un brindis por esas olas!!
