
La seguridad y la supervivencia.
El auxilio y la ayuda.
La temeridad y la mala suerte.
La marina de recreo tiene cierta tradición, la ilustración al pie es de de un libro inglés de 1520. ¡estos irresponsables sin chalecos, ni VHF, ni DSC... jugándose la vida en el agua por placer!
Me gustaría darle un giro a este hilo que siempre sube
La convicción de que tenemos derecho y obligación de seguridad es un valor propio de nuestra época más reciente y de los países más desarrollados, si hablamos de la muerte con un cubano, un senegalés, un indú, no entenderemos su perspectiva porque estamos convencidos de que viviremos muchos años.
Sin embargo somos algo muy fragil que casca con facilidad y la obsesión por la seguridad no consigue otra cosa que engañarnos y ceder, poco a poco, parcelas de nuestra libertad al estado y otras instituciones que velan por nuestra seguridad. A costa de... ser menos libres.
Esas instituciones y allegados reclaman continuamente más seguridad para manejar una pulgada más de nuestro libre alvedrío con la excusa de la seguridad. SOMOS UN PELIGRO.

Bob